jueves, 5 de marzo de 2015

EL BARCO DE JOHN WAYNE del antiguo Oeste a los mares


Hoy queremos contar la historia del Marguerite, un barco de madera de 20 metros de eslora con una historia de película. 

Un Crusader construido en Massachussets en 1933 que perteneció al mítico actor americano John Wayne, como así lo demuestran las múltiples fotografías de la época donde Wayne se mostraba orgulloso navegando con su Marguerite, que para entonces lucía un casco blanco con sus maderas y barnices con todo su esplendor de tan bella construcción.

 


El nombre de Marguerite provenía del nombre de una antigua amante de John Wayne, dicen que se enamoró de este barco y decidió ponerle este nombre de mujer.

Posteriormente mandó construir un barco más grande siguiendo las lineas del Marguerite, ya que no quería dañar la estructura durante el rodaje de Red River, ya que formaba parte del escenario. (1948)




Se dice que un tiempo antes de morir John Wayne (1979) lo había dejado en manos de su abogado, con quien había compartido la afición por la náutica y posteriormente se perdió el rastro del barco y sus posteriores propietarios.

En 2009 el Marguerite navegó en la regata Trofeo Almirante Conde de Barcelona, tripulado por el armador John Zunino y Xavier Larrañaga. Zunino lo trajo desde San Francisco y lo revistió de madera de teka.

No se supo nada más del navío hasta que en Abril del 2013 el barco apareció casi hundido por completo en la Cabo de Creus de la Costa Catalana. 

El casco se había pintado en color amarillo y presentaba un muy mal estado de conservación.

Estado actual en Port Bou



Se rumorea que el barco había partido con anterioridad del puerto de Roses y que a bordo había 2 personas que se disponían a llevar el barco a Francia.

Se cree que durante el naufragio los dos ocupantes pudieron abandonar el barco en una auxiliar y alcanzar tierra pero no dieron aviso a las autoridades ni compañías de seguros con lo que nadie se hizo cargo de los restos del naufragio que representaban un grave peligro para la navegación al estar hundido a flor de agua.

Guardia Civil y Salvamento Marítimo se hicieron cargo del pecio reflotándolo y remolcándolo hasta el puerto fronterizo de Port Bou donde todavía hoy permanece en el varadero a la espera de que se pueda localizar a su propietario o que finalicen los plazos estipulados para que pueda pasar a subasta pública.

Es una pena que un barco así haya terminado sus días de esta manera, esperemos y confiamos en un futuro mejor para el Marguerite, por su belleza y por su gran historia.


Actualmente su "hermano mayor " el Wild Goose sigue en la Costa Californiana, ahora en manos de una compañía de crucerosEn este barco se celebraron numerosas fiestas con personalidades de Hollywood.




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